Bienvenida

A veces las palabras nos pueden sorprender, solo hay que escuchar lo que intentan decirnos todavía en su letargo.
Todos tenemos algo de poeta, la poesía es la síntesis del mundo.

Yaiza

Yaiza
El poema que nunca podré superar

Cita de la semana


" Somos así, mortales
irremediablemente,
acostumbrados
a que todo termine."

(Irene Sánchez Carrón)

4/27/2009

Crujen las esperas

15 comentarios:

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Ese final es absolutamente resolutorio, Luis. Me aprece un poema rotundo, y redondo.

Un abrazo, querido amigo

Marian

Laura Gómez Recas dijo...

¡Que bien transmitido el sentimiento! No se puede hacer mejor.

(cuidado con la piel deshabitada)
Un abrazo.
Laura

luisa dijo...

Según leo, una vida se abre paso a través de los versos. Es un ser humano apagado y marchito, que un día tuvo fe en el futuro, que dejó que le acariciara las sienes y le hiciese cosquillas en el paladar con el vino de los esperanzados. Hoy, es tan sólo una sombra que deambula por el mismo camino de siempre. Los mismos brazos le dan una muda bienvenida y creo, que ha empezado a ver la vida recién levantada: despeinada y sin maquillar. Y sí, a veces nos sentimos comprados a muy mal precio.

Me ha gustado el intercalado de frases cortas. Le dan mucho movimiento al poema y le otorga un punto muy visual. Muy bueno.

Un beso, Luis, desde ésta, mi particular esquina.

Alejandra Menassa dijo...

-La vida es una puta que te besa los ojos
para que no la mires mientras te desvalija- magistral verso, Luis.
Un saludo, creo que nos veremos pronto.

Luis Oroz dijo...

Muchas gracias Marian, la muerte es rotunda, redonda.
Un besazo, poeta.

Luis Oroz.

Luis Oroz dijo...

Gracias por visitarme, Laura.

Hay que cuidarse, si, y guardar esa llave el tiempo necesario.
Un besazo, amiga.

Luis Oroz.

Luis Oroz dijo...

Tu lectura es interesante, Luisa.

En esta ocasión se trata de la muerte, el recorrido, el sin lugar de la persona que nos deja, y a su vez, de la persona que se queda.
Un punto de encuentro que me sigue pareciendo un protíbulo, paradoja de lágrimas cruzadas.

Mil gracias por tu lectura, amiga, y por tu interpretación, que no deja de abrir puertas poéticas.
Si las palabras tienen cerradura, hay ojos como llaves.
Un besazo, amiga.

Luis Oroz.

Luis Oroz dijo...

Mil gracias, Alejandra, por hacer que te descubra.

Te he visitado, y será un orgullo compartir páginas contigo, poesía de verdad, la tuya.
Un saludo, compañera.

Luis Oroz.

Santiago Redondo Vega dijo...

Es la vida una puta compañero, y nosotros la pagamos por dejarnos desvalijar hasta el último segundo. La esquina, el cementerio o las huellas de ayer nos besarán la boca por cuatro versos lúcidos rondándonos los ojos. Hasta que el día menos pensado nos crujan las esperas.

Hermoso poema descriptivo y volátil, sincero y convincente. Encantado de leerte.

Un abrazo.

Venus dijo...

La vida es una puta que te besa los ojos
para que no la mires mientras te desvalija.
Estos versos son maravillosos, me encantaron, suenan a grito y a susurro cómplice a la vez. Quedan clavados en el lector. Te felicito, amigo y te doy las gracias por haberme citado en tu blog. Es un verdadero lujo para mí.
Besazos

Luis Oroz dijo...

Mil gracias, Santiago, por entenderme tan bien, por sentir esa complicidad que la muerta arrastra en sus espaldas.

Un placer tu presencia, poeta.
Mi sincero abrazo.

Luis Oroz.

Luis Oroz dijo...

Un placer recibirte, Venus.

Debo decir que soy yo el agradecido, todo lo que incluyo aquí, se debe al gusto particular.

Tu poesía me parece inteligente y precisa, cuidas las formas y dices con una belleza diáfana.

Gracias por estar, Venus.
Un fuerte abrazo.

Luis Oroz.

Luis Oroz dijo...

Venus! ahora he descubierto que eras tú.
Ya decía yo que no podía haber dos poetisas tan iguales.
Se ve que tengo buen ojo .
Más abrazos.

Luis Oroz.

Mayte Sánchez Sempere dijo...

Luis, no te he comentado antes porque desde que lo leí por primera vez ya el primer verso me escuece en la herida... mis cosas y yo. Pero no puedo dejar de decirte que me ha encantado. Lo encuentro profético, no en el sentido que se le suele dar a esa palabra, sino en ese otro un tanto hermético y al tiempo reflejo exacto de una realidad que no debería ser así. No sé si me explico, es que se me ha metido tan dentro que duele... lo dicho, mis cosas y yo.

Y con tu permiso, te lo tomo prestado. Y eso que ultimamente me preocupa hacerlo, que luego llega Batania diciendo "si Mayte lo recomienda, no me va a gustar", ja ja ja.

Besos mil, amigo,
Mayte

Luis Oroz dijo...

Hola Mayte!
Encantadísimo de que seas, de alguna manera, cómplice de ese dolor rabioso que sujeta el poema.

Te entiendo porque a mí suele pasarme. La vida no es tan individual como parece, al final es lo mismo desde diferentes perspectivas.
Muchas gracias por llevar mis verso de viaje, Mayte.
Besazo para ti.

Luis Oroz.