
¡HURRA POR LOS IMBÉCILES DEL MUNDO!
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Así como Dios -dicen-
ellos están en todos los lugares
formando parte del paisaje,
conque subido al balcón de la libertad
uno muy razonable
se pone a berrear...
Hace 52 minutos


4 comentarios:
Hermosísimo, Luis, ya lo había leído y me sigue pareciendo un poema de los grandes. Este es uno de los que más me han gustado. Profundo y bello, con un final celeste que me resulta arrebatador.
Te felicito y te dejo mi abrazo enorme. Gracias por compartirlo
Susana! mil gracias a ti, por tu impulso, por tu manera de estar en la poesía, como de puntillas, cuando tu peso poético es muy poderoso.
Un besazo desde la isla.
Luis Oroz.
Y yo me quedo sin palabras… porque leerte es una cosa, pero escucharte…
Este poema tiene una gran fuerza. El poder de la palabra exacta cobra vida en los versos. Los significados cambian, mutan, se transforman. El símbolo aparece ante nuestros ojos y la verdad que imprime nos ciega. He visto como nacían las palabras de la nada. Como eran descubiertas y como morían. El silencio que se escribe me ha dejado muda. Un gran, gran poema.
Un beso, Luis.
Luisa, eso es que me escuchas con buenos oídos.
La palabra escrita tiene mucho de mutante, y dependiendo de quién la interprete, pude convertirse en una u otra cosa, más allá del significado literal.
Una alegría encontrarte, siempre lo es.
Mil gracias, querida amiga.
Besos.
Luis Oroz.
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