Bienvenida

A veces las palabras nos pueden sorprender, solo hay que escuchar lo que intentan decirnos todavía en su letargo.
Todos tenemos algo de poeta, la poesía es la síntesis del mundo.

Yaiza

Yaiza
El poema que nunca podré superar

Cita de la semana


" Somos así, mortales
irremediablemente,
acostumbrados
a que todo termine."

(Irene Sánchez Carrón)

2/17/2017

Un Poema de Raquel Lanseros

CONTIGO


Porque no vive el alma entre las cosas
sino en la acción audaz de descifrarlas,
yo amo la luz hermana que alienta mis sentidos.

Mil veces he deseado averiguar quién soy.

Después de tantos nombres,
de tanta travesía hacia mi propia brújula,
podría abrazar la arena durante varios siglos.
Ver pasar el silencio y seguir abrazándola.

No está en mí la verdad, cada segundo
es un fugaz intento de atrapar lo inasible.
La verdad no está en nadie, y aún más lejos
yace de un rey que de cualquier mendigo.
Si alguien está pensando en perseguirla
no debe olvidar esto:
el fuego ha sido siempre presagio de declive
como la intensidad antesala de olvido.

Cuando mis ojos vuelvan al origen,
pido un último don.
                           Nada más os reclamo.
Poned en mi sepulcro las palabras.
Las que dije mil veces
y las que habría deseado decir al menos una.

Guardad en mi costado las palabras.
Las que usé para amar,
las que aprendí a lo largo del camino,
las primeras que oí de labios de mi madre.

Envolvedme entre ellas sin reparo,
no temáis por su peso.
Pero cuidad con mimo la palabra contigo.
Tratadla con respeto.
Colocadla
        sobre mi corazón.
La verdad no está en nadie, pero acaso
las palabras pudieran engendrarla.

Quizá entonces aquel a quien dije contigo
y para quien contigo fue toda su costumbre,
se acostará a mi lado con ternura,
juntos en el vacío más sagrado,
cuando la eternidad toma nuestra medida,
cuando la eternidad se pronuncia contigo.


  Raquel Lanseros ( Las pequeñas espinas son pequeñas, 2013)

1/25/2017

Un Poema de Luis Rosales

AUTOBIOGRAFÍA
Como el náufrago metódico que contase las olas
que faltan para morir,
y las contase, y las volviese a contar, para evitar
errores, hasta la última,
hasta aquella que tiene la estatura de un niño
y le besa y le cubre la frente,
así he vivido yo con una vaga prudencia de
caballo de cartón en el baño,
sabiendo que jamás me he equivocado en nada,
sino en las cosas que yo más quería.
Luis Rosales

12/15/2016

12/12/2016

Un Poema de Juan Vicente Piqueras

YO QUE TÚ

Yo que tú me amaría, llamaría,
no perdería tiempo, me diría que sí.
No dudaría más, escaparía.
daría lo que tienes, lo que tengo,
por tener lo que das, lo que me dieras.
Me soltaría el pelo, lloraría
de gozo, cantaría descalza, bailaría,
le pondría a febrero un sol de agosto,
moriría de gusto, no pondría
ningún pero a este amor, inventaría
nombres y verbos nuevos, temblaría
de miedo ante la duda de que fuese
sólo un sueño, me iría
para siempre de ti, de allí, conmigo.
Yo que tú me amaría.
Me diría que sí, me faltaría
tiempo para correr hasta mis brazos,
o al menos, qué sé yo, respondería
a mis mensajes, a mis tentativas
de saber qué es de ti, me llamaría,
qué va a ser de nosotros, me daría
una señal de vida, yo que tú.

Juan Vicente Piqueras 

8/07/2016

Visto y no visto (De Benjamín Prado)




Es fácil ver el búho que vive en las manzanas, 
la estrella confundida con los cristales rotos. 
Es fácil ver la jungla 
que se esconde en el ramo de azahar de la boda 
y el otoño que deja al pie del bosque 
un puzzle de la muerte. 

Puedo ver todo eso, 
pero hay días 
en que no soy capaz de verte a ti. 

Oigo la luna llena en los perros perdidos. 
Oigo empezar las islas bajo tus pies descalzos. 
Oigo palabras de otro mundo 
que hablan 
desde el féretro de sus tachaduras. 

Puedo oír todo eso, 
pero a veces no puedo oírte a ti. 

Cavé en tu corazón buscando una luz roja. 
No sé si te conservo o te has ido. 
No sé si existes o si te he inventado. 

Sé que donde tú estás hay espigas azules, 
hay brújulas que orientan los deseos. 
Sé que donde tú estás van los delfines 
y los ángeles tiran sus espadas. 

Cavé en tu corazón. 
No sé si te he encontrado 
o sigo una luz roja que me aparta de ti. 





Benjamín Prado

3/20/2015

Zooilógico



Zooilógico


Existen emociones como pájaros,
que emigran hacia el sur para acercarse.

Caballos con parálisis que fustigan su miedo
y saltan horizontes verticales.
Existen mariposas que se arrastran
y gusanos que vuelan
persiguiendo su origen primitivo.

Ballenas pequeñitas que se elevan
y mosquitos,
enormes como el peso de un recuerdo,
chupándonos la sangre.

Hay flamencos caídos que desoyen su nombre, 
perezosos
subiendo al infinito,
arañas arañando
y gatos gateando;
gerundios de la luz bajo tus párpados.

Existen hombres y mujeres
capaces de morir
mientras beben cerveza
o se masturban,
o miran cómo todo evoluciona
hasta romper su voluntad concéntrica.

 El tiempo es un zooilógico donde todo es posible.

Alguien paga otra vez,
se acerca a tu cristal ambivalente
y se queda mirándote
con ojos de saber lo que está viendo.
A su espalda;
bandadas de estorninos que regresan.



Luis Oroz.



1/17/2015

Lázaro no nacido (Juan Vicente Piqueras)

Lázaro no nacido


Yo soy aquél que no se fue de casa,
que se quedó a morir, a marchitarse
en el hogar materno, en el regazo
de su miedo a vivir, y nunca supo
a qué sabe la vida estando lejos.

Niño que no creció, pájaro enfermo
que no abandonó el nido y decidió
quedarse sin su vida, en el lugar
del hijo, a que su madre lo cuidara.

Hablo de aquellos hijos que quisieron
casarse con sus madres,
y viceversa, y ya sólo la muerte
los podrá separar.

Hablo de tribus de hombres desolados,
de hombres que no lo fueron,
que nunca consiguieron alejarse
del calor y la herida del origen.

 Yo me fui, madre, huí de aquel peligro
 para llegar a éste.
                              Y hoy te extraño
porque te llevo dentro. No podía
imaginar que un día habrías de ser
el fruto de mi vientre.
                                     No me creas,
 estoy exagerando para ser más preciso,
 para salvarme. Soy lo que no he sido.

 Yo soy aquél que no quiso nacer.


 Juan Vicente Piqueras