Bienvenida

A veces las palabras nos pueden sorprender, solo hay que escuchar lo que intentan decirnos todavía en su letargo.
Todos tenemos algo de poeta, la poesía es la síntesis del mundo.

Yaiza

Yaiza
El poema que nunca podré superar

Cita de la semana


" Estoy demasiado cerca para que él sueñe conmigo."

(Wislawa Szymborska)


5/30/2019

Un Poema de Juan Vicente Piqueras



  DESGRACIAS A DIOS


  No sé si devoción o sólo lluvia
fue aquel lento lamento cuyas manos
acariciaban lo que ya no era,
arañaban mi voz, se despedían
de todo lo que nos llevó a encontrarnos.

Sólo sé que estar solo, después, llevó tu nombre,
que tuve que morir a tu favor,
que no me protegieron las preguntas,
y que escribir a solas apenas me salvó.

Odié el amor. Te odié. Fue necesario.
Amé las cosas mínimas con tal de que supieran
sacarme de mí mismo
y decirme en silencio que la vida
valía más la pena que mi pena y que tú.

 Sólo ahora agradezco no sé muy bien a quién
(¿no habremos inventado a Dios para dar gracias?),
sólo ahora agradezco, aquí, en silencio,
el haberte encontrado y el haberte perdido.


Juan Vicente Piqueras.

1/27/2019

Un Poema de Juan Vicente Piqueras




DOS ISLAS


No hago vida de mí. Cuando estoy solo
no hago vida de mí. Te necesito
a cada instante, siempre, incluso cuando
no sé quién eres tú ni donde estás
ni qué quieres de mí. Cuando estoy solo
siento que estoy en mala compañía.
No sé hacer vida de mi soledad.
Pero no sé tampoco no estar solo.
No sé de mí sin ti. Te necesito
tanto como te temo. Amo tus manos
tal vez porque no están. Amo el abismo
abierto entre nosotros (¿qué es nosotros?),
que no existimos. Busco otro pronombre
que no sea tú ni yo, nosotros, nadie,
una especie de yu, de to, de tuya
de Mogador para tallar la barca
de madera y mentira
donde huir dónde, juntos, deseándonos.

Somos dos islas una frente a otra
que aman el mar que las separa y une.


Juan Vicente Piqueras

11/10/2017

Otras formas de silbar al miedo


Os espero el día próximo Jueves 30 de Noviembre en la presentación oficial de
 "Otras formas de silbar al miedo" Editado por Vitruvio.
19.30 h. Casa de fieras del Retiro. Madrid.


 

10/17/2017

Un Poema de Juan Vicente Piqueras

MUSEO DE LA ACRÓPOLIS


Una mano de mármol, pero sólo los dedos, 
sobre un hombro de mármol sin cabeza.
Un brazo erosionado que nadie tiende a nadie.
Un caballo sin patas.
Un jinete que es sólo sus muslos.
Dionisos a pedazos, recompuesto.
Un toro sin cuernos que está siendo devorado
por un león que no está,
sólo sus garras.
Admiramos lo desaparecido.
Tal vez nuestra cultura nace de estas ausencias,
de lo vacío, de lo que no hay.
También nosotros somos lo que queda
de nosotros,
lo que nos falta, el hueco que nos cuida.


Juan Vicente Piqueras (de Atenas, 2013)

8/26/2017

Un Poema de Vicente Gallego


In Dubio Pro Reo



Esta tarde releo mis palabras
para ultimar su acento y ofrecerlas
a un oscuro editor. Y al repasar
sus sílabas exactas y traidoras
me tienta el desaliento y la pereza.
¿Dónde ocultan la vida que guardé
en su desván de sombras, dónde esconden
esa pasión que me obligó a trazarlas?
No hallo en ellas respuesta, y en su espejo
sólo descubro el rostro de un extraño.
No hay luz en mis palabras, y a mis ojos
carecen de belleza. ¿Por qué entonces
obstinarse en su engaño, y para qué
ofrecerlas ahora a los demás?
¿Quizá con la esperanza
de ese lector futuro que imaginó Cernuda?
Es hermoso su sueño, y el poema
es también muy hermoso, pero yo me pregunto,
descreído, si puede mi lectura,
con su fervor de hoy,
entregarle a aquel hombre una dicha
que escribió no sentir; si yo mereceré
ese incierto lector; y de qué extraña forma
los versos y la vida que sentimos frustrados
sabrán cumplirse un día en los ojos de otros.




Vicente Gallego

2/17/2017

Un Poema de Raquel Lanseros

CONTIGO


Porque no vive el alma entre las cosas
sino en la acción audaz de descifrarlas,
yo amo la luz hermana que alienta mis sentidos.

Mil veces he deseado averiguar quién soy.

Después de tantos nombres,
de tanta travesía hacia mi propia brújula,
podría abrazar la arena durante varios siglos.
Ver pasar el silencio y seguir abrazándola.

No está en mí la verdad, cada segundo
es un fugaz intento de atrapar lo inasible.
La verdad no está en nadie, y aún más lejos
yace de un rey que de cualquier mendigo.
Si alguien está pensando en perseguirla
no debe olvidar esto:
el fuego ha sido siempre presagio de declive
como la intensidad antesala de olvido.

Cuando mis ojos vuelvan al origen,
pido un último don.
                           Nada más os reclamo.
Poned en mi sepulcro las palabras.
Las que dije mil veces
y las que habría deseado decir al menos una.

Guardad en mi costado las palabras.
Las que usé para amar,
las que aprendí a lo largo del camino,
las primeras que oí de labios de mi madre.

Envolvedme entre ellas sin reparo,
no temáis por su peso.
Pero cuidad con mimo la palabra contigo.
Tratadla con respeto.
Colocadla
        sobre mi corazón.
La verdad no está en nadie, pero acaso
las palabras pudieran engendrarla.

Quizá entonces aquel a quien dije contigo
y para quien contigo fue toda su costumbre,
se acostará a mi lado con ternura,
juntos en el vacío más sagrado,
cuando la eternidad toma nuestra medida,
cuando la eternidad se pronuncia contigo.


  Raquel Lanseros ( Las pequeñas espinas son pequeñas, 2013)

1/25/2017

Un Poema de Luis Rosales

AUTOBIOGRAFÍA
Como el náufrago metódico que contase las olas
que faltan para morir,
y las contase, y las volviese a contar, para evitar
errores, hasta la última,
hasta aquella que tiene la estatura de un niño
y le besa y le cubre la frente,
así he vivido yo con una vaga prudencia de
caballo de cartón en el baño,
sabiendo que jamás me he equivocado en nada,
sino en las cosas que yo más quería.
Luis Rosales

12/15/2016

12/12/2016

Un Poema de Juan Vicente Piqueras

YO QUE TÚ

Yo que tú me amaría, llamaría,
no perdería tiempo, me diría que sí.
No dudaría más, escaparía.
daría lo que tienes, lo que tengo,
por tener lo que das, lo que me dieras.
Me soltaría el pelo, lloraría
de gozo, cantaría descalza, bailaría,
le pondría a febrero un sol de agosto,
moriría de gusto, no pondría
ningún pero a este amor, inventaría
nombres y verbos nuevos, temblaría
de miedo ante la duda de que fuese
sólo un sueño, me iría
para siempre de ti, de allí, conmigo.
Yo que tú me amaría.
Me diría que sí, me faltaría
tiempo para correr hasta mis brazos,
o al menos, qué sé yo, respondería
a mis mensajes, a mis tentativas
de saber qué es de ti, me llamaría,
qué va a ser de nosotros, me daría
una señal de vida, yo que tú.

Juan Vicente Piqueras 

8/07/2016

Visto y no visto (De Benjamín Prado)




Es fácil ver el búho que vive en las manzanas, 
la estrella confundida con los cristales rotos. 
Es fácil ver la jungla 
que se esconde en el ramo de azahar de la boda 
y el otoño que deja al pie del bosque 
un puzzle de la muerte. 

Puedo ver todo eso, 
pero hay días 
en que no soy capaz de verte a ti. 

Oigo la luna llena en los perros perdidos. 
Oigo empezar las islas bajo tus pies descalzos. 
Oigo palabras de otro mundo 
que hablan 
desde el féretro de sus tachaduras. 

Puedo oír todo eso, 
pero a veces no puedo oírte a ti. 

Cavé en tu corazón buscando una luz roja. 
No sé si te conservo o te has ido. 
No sé si existes o si te he inventado. 

Sé que donde tú estás hay espigas azules, 
hay brújulas que orientan los deseos. 
Sé que donde tú estás van los delfines 
y los ángeles tiran sus espadas. 

Cavé en tu corazón. 
No sé si te he encontrado 
o sigo una luz roja que me aparta de ti. 





Benjamín Prado

3/20/2015

Zooilógico



Zooilógico


Existen emociones como pájaros,
que emigran hacia el sur para acercarse.

Caballos con parálisis que fustigan su miedo
y saltan horizontes verticales.
Existen mariposas que se arrastran
y gusanos que vuelan
persiguiendo su origen primitivo.

Ballenas pequeñitas que se elevan
y mosquitos,
enormes como el peso de un recuerdo,
chupándonos la sangre.

Hay flamencos caídos que desoyen su nombre, 
perezosos
subiendo al infinito,
arañas arañando
y gatos gateando;
gerundios de la luz bajo tus párpados.

Existen hombres y mujeres
capaces de morir
mientras beben cerveza
o se masturban,
o miran cómo todo evoluciona
hasta romper su voluntad concéntrica.

 El tiempo es un zooilógico donde todo es posible.

Alguien paga otra vez,
se acerca a tu cristal ambivalente
y se queda mirándote
con ojos de saber lo que está viendo.
A su espalda;
bandadas de estorninos que regresan.



Luis Oroz.



1/17/2015

Lázaro no nacido (Juan Vicente Piqueras)

Lázaro no nacido


Yo soy aquél que no se fue de casa,
que se quedó a morir, a marchitarse
en el hogar materno, en el regazo
de su miedo a vivir, y nunca supo
a qué sabe la vida estando lejos.

Niño que no creció, pájaro enfermo
que no abandonó el nido y decidió
quedarse sin su vida, en el lugar
del hijo, a que su madre lo cuidara.

Hablo de aquellos hijos que quisieron
casarse con sus madres,
y viceversa, y ya sólo la muerte
los podrá separar.

Hablo de tribus de hombres desolados,
de hombres que no lo fueron,
que nunca consiguieron alejarse
del calor y la herida del origen.

 Yo me fui, madre, huí de aquel peligro
 para llegar a éste.
                              Y hoy te extraño
porque te llevo dentro. No podía
imaginar que un día habrías de ser
el fruto de mi vientre.
                                     No me creas,
 estoy exagerando para ser más preciso,
 para salvarme. Soy lo que no he sido.

 Yo soy aquél que no quiso nacer.


 Juan Vicente Piqueras

7/06/2014

Geométricos





   Estoy aquí, recuerda

que la vida es el vértice

donde una vez tú y yo nos encontramos,

que mi suelo se inclina hasta alcanzar tu suelo,

que te miro llegar desde otro ángulo,

como el niño que observa en la noche de Reyes

la diagonal del sueño.



   Recuerda que te creo cuando mientes

la curva tu risa,

cuando apoyas el peso de las lágrimas

en la delgada línea de lo se ha perdido.



    Recuerda que yo insisto en los vacíos

(tan llenos sin embrago)

de tu tiempo despacio;

la superficie ingrávida de tu mundo en mi mundo.



     Acuérdate de aquello que nunca podré darte,

porque sólo en la ausencia se refleja

la imagen de la estancia;


esa arista que roza con mi nombre tu nombre

y que sin darnos cuenta va creando,

geométrica  y  perfecta,

la figura de un Dios,

omnipresente,

sobre el cielo imposible de la supervivencia.



 

Luis Oroz. 












2/12/2014

Un Poema de "Domingo F. Failde"

 Otro Poeta que nos deja, otro recuerdo que se queda.
 Hasta siempre, amigo.
 
 
GHOST
 
 
Hoy he visto a la muerte.
Caminaba hacia mí, e iba avanzando
con el paso impasible
de los que nada tienen que perder.
 
Vestía unos blue-jeans y camiseta
y calzaba playeras italianas.
Tras las gafas oscuras de diseño
se adivinaban frías sus pupilas,
una pantalla acaso de ordenador leyendo
los nombres elegidos, por riguroso turno,
con esa precisión matemática
con que suelen matar las mujeres hermosas.
 
Iba, en fin, acercándose, y yo palidecía,
y el corazón saltaba detrás de la camisa,
presagiando el final.
 
                                   Casi a mi altura,
me miró,
la miré;
no ocurrió nada.
 
Aquella aparición pasó despacio,
dejando tras de sí una estela de pétalos
y unas ganas terribles de morir.
 
 
 
 
Domingo F. Failde
 
(De Conjunto vacío, 1999)

1/11/2014

Un Poema de "Ángel Santiago"

 

HUELLAS DE IDENTIDAD

 


Por qué tuvieron que ponerme un nombre

y añadirle detrás los apellidos
y así identificarme,
si yo quise nacer como la lava de un volcán
siendo ceniza de metal o manantial de esperma
saliendo de la gruta vaginal de la carne...?

Por qué me amamantaron si hubiese preferido
ser la primera gota que desató el diluvio,
ser el último grano de arena que saturó el desierto;
ser torre en el castillo y amurallar mi cuerpo
con la piel de las piedras
de la misma manera que el mar en la tormenta
se hace muro en las olas luchando contra el viento
y se hace impenetrable.

Yo no escucho la voz de la conciencia
cuando me habla de sentimientos puros,
amistades profundas, verdades absolutas,
amores verdaderos, paraísos perdidos o fiscales,
de la fauna salvaje enjaulada en un parque,
de seres racionales que matan a distancia
o me dice que un niño es tan solo
un hombre en miniatura.

Esa voz me parece la de una plañidera
que llora por dinero, desgarrando en la noche
las desgracias del mundo.

Ahora tengo la conciencia tranquila:
me encuentro sosegado entre la gran marea
de seres agitados ocultos en su sombra.
No me engaño pensando que la vejez es sólo
infancia y juventud tardía acumuladas.

La energía de un toro, las piernas de un atleta
son mi mayor nostalgia.

Las flores marchitadas y la quietud del aire
son mi mayor tristeza.

Busco lo que no encuentro: amigos infantiles,
la pureza del agua, el chopo centenario al borde del arroyo
que ocultaba en sus hojas el nido quejumbroso
en que nacía el viento,
las palabras con alma, el alma de los cuerpos,
las sílabas del aire convertido en aliento
que encuentran en los labios la magia de los besos;
el bálsamo en la herida
por el aire y el sol cicatrizada.

Detesto mis comidas sin hambre, mis bebidas sin sed,
los fármacos prescritos firmados con veneno,
las batallas ganadas por las causas perdidas.

La vida es un instante que surge de la nada
buscando el infinito.
Todo está en el presente. Nada importa
lo que se ha de vivir ni lo vivido.
Una pasión que atormentó la mente
sangrando en la memoria
es tan solo un paréntesis de angustia
que se quedó sin voz en el olvido.

Si el mar es el origen
en que nació la vida de la nada
por qué mirar abajo,
buscándome en el agua las raíces profundas
si pienso seriamente que el abismo es el cielo...?



Ángel Santiago

11/17/2013

Un Poema de " Juan Vicente Piqueras"



PROPUESTA DE EPITAFIO


  De niño fui inmortal. De adolescente
me rebelé contra lo que ahora soy.
De joven fui salvaje. Hice sufrir
y sufrí mucho más de lo que quise. 
  Poco a poco la muerte (era semilla
y parecía ajena) fue creciendo
dentro de mí, feliz, recuperando
lo que era suyo y supe de qué iba
la vida ya muy tarde. En la vejez
besaba el agua y abrazaba el aire
como abraza el enfermo la esperanza
o el náufrago la espera. Nunca el mundo
fue tan hermoso como antes de irme.
  Ahora ya no existe. Ahora sueño
que lo que ya no soy vuelve a nacer.



 Juan Vicente Piqueras
de (La hora de irse)


5/10/2013

Un poema de "Ramón Ataz"

Poeta y amigo que nos dejo para siempre el pasado 6 de mayo. 
Gracias por haber existido, amigo.
 


 BREVE



Breve, el arco de palabras que poseo, como breve
es el trozo de calzada que domino desde casa.

Tales son las causas de que acuse cansancio lo que escribo,
lo ya escrito, lo que surja cualquier día,
o de que la palabra tumba se me enrede entre los dientes
(creo que hay exceso de muerte en mi cerebro)

Tales son también los dos motivos
de que mi espectro de colores sea tan pobre:

el gris, el azul.

El primero, no lo niego, es el gris de los ojos de mi madre.

El azul, era el color inexplicable
del susurro

de una amapola ebria, o quizá joven.

En esas pocas palabras,
en esa imagen rica y gastada
a la que ya presté tanto tiempo vasallaje,
cualquier estremecimiento muere como nace, en un destello. 





 Ramón Ataz





4/19/2013

Un Poema de "Francisco Caro"



   HUECOS


El tiempo está en los ojos.

El tiempo está en los ojos
de aquella calavera
blanquísima de perro

aquella que le mira.


Dos sirtes,
dos huecos donde crecen
azafranes y sienas,
los colores en donde
pudre la luz

dos huecos que le miran
imperativos: qué colérica
y enjuta su verdad.

Entiende el hombre que
de todo lo anunciado
es la luz
el primer deterioro.




Francisco Caro.

De, "Paisaje (en tercera persona)"

3/31/2013

Un poema de "Jaime Sabines"



He aquí que tú estás sola y que estoy solo...


He aquí que tú estás sola  y que estoy solo.
Haces tus cosas diariamente y piensas
y  yo pienso y recuerdo y estoy solo.
A la misma hora nos recordamos algo
y nos sufrimos. Como una droga mía y tuya
somos, y una locura celular nos recorre
y una sangre rebelde y sin cansancio.
Se me va a hacer llagas este cuerpo solo,
se me caerá la carne trozo a trozo.
Esto es lejía y muerte.

El corrosivo estar, el malestar
muriendo es nuestra muerte.

Ya no sé dónde estás. Yo ya he olvidado
quién eres, dónde estás, cómo te llamas.
Yo soy sólo una parte, sólo un brazo,
una mitad apenas, sólo un brazo.
Te recuerdo en mi boca y en mis manos.
Con mi lengua y mis ojos y mis manos
te sé, sabes a amor, a dulce amor, a carne,
a siembra , a flor, hueles a amor, a ti,
hueles a sal, sabes a sal, amor y a mí.
En mis labios te sé, te reconozco,
y giras y eres y miras incansable
y toda tú me suenas
dentro del corazón como mi sangre.
Te digo que estoy solo y que me faltas.
Nos faltamos, amor, y nos morimos
y nada haremos ya sino morirnos.
Esto lo sé, amor, esto sabemos.
Hoy y mañana, así, y cuando estemos
en nuestros brazos simples y cansados,
me faltarás, amor, nos faltaremos.




Jaime Sabines